
Cuando salió del metro, Margarita, enfiló la calle a paso ligero ya que llegaba tarde al trabajo. Para ganar un poco de tiempo, entró por el callejón que daba a la parte de atrás de la tienda.
El portal era lúgubre y siniestro, de aquellos antiguos que dan más la sensación de que entras a las mazmorras de un castillo en vez de a la trastienda de un local de mobiliario de diseño que era donde trabajaba Marga.
De golpe sintió una presencia a su espalda. Cuando iba a girarse se lo impidió una manaza que le clavó los dedos en la garganta, tan fuerte que no pudo articular ni un simple gemido. Se desvaneció.
Despertó en el almacén, amordazada con precinto, con los brazos elevados y atados a una reja que estaba bastante más arriba de su cabeza.
A unos metros estaba él, excitado, en la penumbra, sin mediar palabra, ni un gesto, observando su desespero, el orín que le resbalaba por sus contorneadas piernas, el temblor de todo su cuerpo, el frío, el miedo, la incertidumbre,… Así, desnuda frente a él, no le podía esconder la más mínima expresión del terror que le haría sentir.
Ella suplicaba con ojos desorbitados, no entendía.
Oyó una respiración gangosa y apareció de entre la negrura un gran perro, un dogo argentino, negro, baboso y muy jadeante. A una orden de su amo, el perro se acerco a ella y la empezó a lamer. Ella se retorció en círculo sobre la atadura de sus manos, hiriéndose profundamente. Sintió la sangre resbalando por sus brazos. El perro también y se incorporó posando las enormes patas en su pecho para lamer el río rojizo que se iba deslizando por los hombros. Sentía su aliento caliente en pleno rostro, las babas goteando sobre su piel temblorosa, la asquerosa lengua enorme y rasposa rascándole la piel, reptándola una y otra vez . Ella desencajada no se atrevía a mirar aquella mandíbula que podía arrancarle un brazo o la cabeza de un bocado. .
Hasta que no la dejo limpia no se bajo al suelo aunque siguió husmeándole todos los rincones de su cuerpo. También lamió toda la orina que había chorreado por sus piernas. Absorbió el charco del suelo como si de agua fresca se tratara y reculó hasta postrarse a los pies de su amo.
Una palmada en el lomo y una sonora carcajada, atronadora a los oídos de Marga, la inquietó todavía más si cabía.
Noto unos pinchazos en su estómago, en las nalgas, miraba y sólo veía agujeritos por los que salían gotas de sangre, la picoteaban sin cesar, hiriéndola en las partes más sensibles, los pechos, las axilas, las ingles. Eran los clavos de una pistola de bricolage, lanzados a máxima potencia que se le incrustaban en la carne.
Sus gritos ahogados le hacían venir arcadas, se estaba ahogando, apenas podía respirar por la nariz ya que le salía el vomito, intentaba controlarse, resistir, pataleaba contra la nada, cada vez con menos fuerzas,… oyó un ruido en el suelo,….. como de clavos, resultaron ser dardos con puntas afiladas y pesadas.
Él apuntaba a los pies y ella saltaba intentando esquivarlos, hasta que acabó usando su cuerpo como diana y ella perdió el sentido. Llevaba unos diez clavados cuando empezó a desangrarse con el que le había acertado en la yugular. Se formó un enorme charco viscoso alrededor de su cuerpo inerte.
Saciada su ansia con tal macabra escena, se dio por satisfecho. Se levantó, le indicó a Gros, el perro, que limpiara todo aquello y allí lo dejó, sabiendo que daría buena cuenta de ella cuando sintiera hambre.
Lo veía una vez cada quince días, pero para nada era un perro desatendido, le bastaba que le dejara un fiambre para alimentarse esas dos semanas, justo el tiempo que él necesitaba para no enloquecer y volver a hacer realidad sus fantasías.
Cerró el portón de aquella antigua mazmorra subterránea, subió, se quitó la enorme capa que le cubría y mirándose al espejo se ajustó el nudo de la corbata, se colocó la elegante americana y limpió el polvo de sus zapatos.
Aunque con muchísimo retraso, ya era hora de abrir la tienda.
Pilar Moreno, 22 de enero de 2009
escrituracreativa.net , aprender a escribir, taller literario, talleres literarios Barcelona, taller literatura Barcelona, como escribir un libro, taller escritura Barcelona, escritura creativa, creación literaria, como aprender a escribir, escuela escritores
Nueva casa
Hace 5 meses

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada