Liliput ediciones y escrituracreativa.net busca colaboradoras para participar en la nueva antología de la editorial.
La antología se llamará Chick Freak y pretende convertir en las heroínas de sus historias a las mujeres que no encajan con el estereotipo femenino que propone el Chick Lit.
Los relatos de Chick Freak deben estar protagonizados por mujeres que no reúnen las características que se le sobreentienden al género femenino o peor aún, las que presentan peculiaridades que los cánones establecidos desdeñan a pesar de estar presentes en más o menos medida en la mayoría de las mujeres del planeta, y que aún
así se enfrentan a los mismos problemas que el resto de las mujeres.
Las autoras Chick Freak escogerán a su protagonista encajádola en unos de los tres
tipos que os proponemos y la enfrentarlá al mismo día a día que soporta el resto de la
féminas: amores, problemas laborales, familias disfuncionales, sobrepeso, hijos…
1.- La mujer fea.
La chica de la película no puede ser fea, para entendernos, puede tener un ligero
problema de sobrepeso, un lunar pequeñito en medio de la frente que al final hará
las delicias de algún hombre pero no puede tener bigote, ni ser obesa, ni granos, ni
varices enormes en la pierna derecha, ni calvicie incipiente. Si presenta algunos de estos
síntomas a lo más que puede aspirar es a ser la amiga de la protagonista que al final se
acabará liando con el amigo bajito y barrigón.
La literatura no perdona la fealdad femenina. El Arcipreste de Hita en El Libro del Buen
Amor nos habla de la serrana fea, una mujer que ofrece posada al viajero y de la que
éste mismo dice que le dedicó tres cantigas y aún así no consiguió describirla bien.
Claudia Tajes describe en su libro Vida sexual de una mujer fea, las experiencias
amorosas de una mujer poco agraciada, y lo hace desde el humor, el único estado
anímico que parece permitido a la hora de justificar el hecho de que las feas besan,
hacen el amor e incluso llegan a tener orgasmos.
En el cine el mensaje no es muy diferente. Veamos por ejemplo el caso de Shreck y
Fionna. Cuando creemos que el milagro es posible y un representante de cada unos de
los sectores, los feos y los guapos, se van a enamorar, descubrimos que esa atracción
solo era posible porque la parte bella del binomio, la princesa Fionna, es una fea
encubierta. Finalmente la conclusión es que los feos tienen derecho a la felicidad
siempre y cuando sepan mantenerse en su lugar.
Otro tanto en la televisión, los guionistas de la serie Betty la fea no pueden evitar
convertir a la protagonista en una guapa para hacer más comprensible porque su jefe,
hombre guapo y rico, acaba enamorado de ella. Y el asunto es que se necesita esa
transformación para que al público le parezca lógica la relación a pesar de que el jefe ya
se sentía atraído.
2.- La mujer rara.
La mujer es un ser incomprensible para el resto de los mortales. Desea hablar después
del sexo, no come carbohidratos y no se pondría jamás unos zapatos que quedaran mal
con el resto del conjunto.
¿Se puede ser más rara? Sí, se puede. ¿Podemos imaginar cómo se las apaña Arpía para
pintarse las uñas de sus garras? ¿O a que peluquería van Medusa y las Gorgonas? ¿Y si
una Lamia trabajase en una guardería? ¿LA mujer barbuda se afeita o se depila? Seguro
que a la protagonista de la película El ataque de la mujer de 50 pies de Chistopher
Guest le cuesta encontrar zapatos de su número, o blusas con las mangas de la medida
de sus brazos.
Las chicas también tienen fama de dar vueltas y vueltas a los más mínimos detalles
de la conversación telefónica o la cita mantenida con un hombre. ¿Por qué habló
de su ex? ¿Quiere tomarse las cosas con calma? ¿Está todavía enamorado de ella?
O al comentario de algún superior sobre el exceso de personal en la empresa. A los
compañeros que toman una cerveza después de la jornada laboral sin invitarla de
manera explícita.
La línea que separa a una chica insegura y a una que padece Trastorno Obsesivo
Compulsivo no es a veces tan obvia cómo cabría creer. En muchos casos, las mujeres
que padecen demencias también trabajan, podemos recordar a Noelia de Mingo, la
doctora que mató a tres personas e hirió a siete más con un cuchillo en la Clínica
Jiménez Díaz y cumplió condena en Alcalá Meco para ser trasladada finalmente a un
psiquiátrico en Alicante. Es muy probable que Noelia tuviera que negociar alguna
vez con algún compañero por una guardia, o enfrentarse a dar una mala noticia a los
familiares de algún paciente.
3.- La mujer mala.
Las chicas del Chick Lit no albergan malos sentimientos. Es más, en su mayoría son un
poco ingenuas. Las malas no merecen la recompensa del amor.
Pero en realidad todos los seres humanos, mujeres incluidas albergan sentimientos de
odio, celos, ira. Todos tenemos arranques de mala leche y deseos de cargarnos a quien
más cerca tenemos.
Clitemnestra asesinó a su marido Agamenón, crimen que le valió a su vez morir a
manos de Orestes. Sin embargo no deberíamos olvidar que fue obligada a contraer
matrimonio en contra de su voluntad y tuvo que esconder a ojos de los demás su amor
por Egisto.
La Circe de Cortázaro la Ligeia de Poe, en literatura. En el cine: Hiedra Venenosa,
enemiga de Batman, Mystique de X-Men, Elle Driver, la tuerta de Kill Bill, Cruella de
Vil, asesina de cachorros o Tiffany, la novia de Chucky.
En el fondo todas, gordas o flacas, altas o bajas, desequilibradas, asesinas, secretarias o
secuestradoras de niños, queremos lo mismo: DINERO Y AMOR (Y SALUD PARA
DISFRUTARLO).
Si deseas ampliar información puedes descargarte este dossier
Nueva casa
Hace 5 meses

2 comentarios:
Feliciataciones por la inciativa.
Un beso, bermejo.
Hasta cuando es /era el plazo??
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